Permítaseme escribir estas líneas en el umbral del establecimiento. Oddore se me revela como la canela en el café, como tiempo de ceremonia. Es el sitio donde el grano culmina su diáspora
El servicio se eleva a geometría de la cortesía, a coreografía de una atención maravillosa.
Cada gesto es un signo en el gran poema de la música y las croquetas, donde el cliente no es un espectador, sino el cónsul de un reino de sensaciones.
Oddore es excelencia y belleza servicial, no se contenta con ofrecer un café y me ofrece una pausa cósmica, un instante de resistencia frente al universo hostil. Es la prueba de que el paraíso, a veces es un lugar recobrado y sostenido por el genio humano. Gracias 🙏🏻