
El salami sirve principalmente como un embutido delicioso y versátil para disfrutar solo en tablas de quesos, en sándwiches y pizzas, o como ingrediente que aporta un sabor intenso y umami a pastas, salsas (como ragú), tortillas (frittatas) y arroces, siendo una fuente de proteínas y vitaminas B, ideal para aperitivos y platos salados.